El arte de escaldar: una técnica simple que transforma tus ingredientes

8/1/20265 min
Técnicas
El arte de escaldar: una técnica simple que transforma tus ingredientes

¿Qué es escaldar y por qué deberías usarlo?

Escaldar es una técnica de cocción rápida que consiste en sumergir un alimento —generalmente frutas, verduras o frutos secos— en agua hirviendo por pocos segundos o minutos, y luego pasarlo inmediatamente a agua helada para cortar la cocción. Aunque suena simple, esta técnica tiene múltiples usos que pueden mejorar notablemente la textura, el color y el sabor de tus platos.

¿Para qué sirve escaldar?

1. Pelar con facilidad

Escaldar tomates, duraznos o almendras permite retirar la piel sin esfuerzo. Solo necesitás hacer un pequeño corte en cruz en la base del tomate o fruta, sumergirlo en agua hirviendo por 15 a 30 segundos, y luego pasarlo a un bol con agua y hielo. La piel se desprende casi sola.

2. Fijar el color y preservar nutrientes

Cuando escaldás verduras verdes como brócoli, espinaca o chauchas, el color se intensifica y se fija. Esto es ideal si vas a congelarlas o si querés un plato visualmente más atractivo. Además, escaldar por poco tiempo ayuda a conservar más nutrientes que una cocción prolongada.

3. Reducir sabores amargos o fuertes

Verduras como la col rizada, el repollo o la berenjena pueden tener sabores intensos o amargos. Un escaldado breve ayuda a suavizarlos sin perder textura.

4. Preparar para congelar

Si te gusta tener verduras listas en el freezer, escaldarlas antes de congelar ayuda a mantener su textura y sabor. Es una forma de conservar mejor sin necesidad de aditivos.

5. Activar o desactivar enzimas

En algunos casos, escaldar puede ayudar a desactivar enzimas que harían que los alimentos se deterioren más rápido. También puede activar procesos como en el caso de escaldar almendras para hacer leche vegetal.

¿Cómo se hace?

Paso a paso básico:

  1. Prepará dos recipientes: uno con agua hirviendo y otro con agua fría con hielo.
  2. Llevá el agua a hervor fuerte.
  3. Sumergí el alimento: con una espumadera, bajá los ingredientes al agua hirviendo. El tiempo varía según el alimento:
    • Tomates: 15–30 segundos
    • Espinaca: 10–20 segundos
    • Brócoli: 1–2 minutos
    • Almendras: 1 minuto
  4. Pasá al agua helada: esto detiene la cocción y fija el color y la textura.
  5. Escurrí y usá o guardá.

Tips para escaldar como un/a pro

  • No sobrecargues la olla: si ponés demasiados ingredientes juntos, baja la temperatura del agua y no escaldan bien.
  • Prepará el agua helada antes: tenela lista para que el paso sea inmediato.
  • Usá sal si querés fijar más el color verde: una cucharada de sal en el agua de hervor ayuda con esto.
  • No escaldés de más: si te pasás de tiempo, vas a empezar a cocinar en lugar de escaldar.

¿Qué alimentos se pueden escaldar?

  • Verduras: espinaca, acelga, brócoli, chauchas, zanahorias en bastones, repollo, coliflor.
  • Frutas: tomates, duraznos, ciruelas, damascos.
  • Frutos secos: almendras, avellanas (para pelar).

Aplicaciones en tu cocina diaria

  • Para hacer una salsa de tomate casera: escaldá los tomates para pelarlos fácilmente y lograr una textura más suave.
  • Para ensaladas tibias: escaldá brócoli o chauchas para que estén cocidos pero crocantes.
  • Para freezar: escaldá acelga o espinaca, escurrí bien y guardá en porciones listas para usar.
  • Para hacer leche vegetal: escaldá almendras para pelarlas antes de licuar.

Un gesto simple que cambia todo

Escaldar es de esas técnicas que parecen menores, pero que suman mucho. Te ayuda a cocinar mejor, conservar mejor y hasta a ahorrar tiempo. Es un paso pequeño que puede marcar la diferencia entre una verdura apagada y una que brilla en el plato. La próxima vez que cocines, pensá si escaldar puede darte una mano.

¡Probalo y vas a ver cómo mejora tu cocina cotidiana!