El arte de escaldar: una técnica simple que transforma tus ingredientes
¿Qué es escaldar y por qué deberías usarlo?
Escaldar es una técnica de cocción rápida que consiste en sumergir un alimento —generalmente frutas, verduras o frutos secos— en agua hirviendo por pocos segundos o minutos, y luego pasarlo inmediatamente a agua helada para cortar la cocción. Aunque suena simple, esta técnica tiene múltiples usos que pueden mejorar notablemente la textura, el color y el sabor de tus platos.
¿Para qué sirve escaldar?
1. Pelar con facilidad
Escaldar tomates, duraznos o almendras permite retirar la piel sin esfuerzo. Solo necesitás hacer un pequeño corte en cruz en la base del tomate o fruta, sumergirlo en agua hirviendo por 15 a 30 segundos, y luego pasarlo a un bol con agua y hielo. La piel se desprende casi sola.
2. Fijar el color y preservar nutrientes
Cuando escaldás verduras verdes como brócoli, espinaca o chauchas, el color se intensifica y se fija. Esto es ideal si vas a congelarlas o si querés un plato visualmente más atractivo. Además, escaldar por poco tiempo ayuda a conservar más nutrientes que una cocción prolongada.
3. Reducir sabores amargos o fuertes
Verduras como la col rizada, el repollo o la berenjena pueden tener sabores intensos o amargos. Un escaldado breve ayuda a suavizarlos sin perder textura.
4. Preparar para congelar
Si te gusta tener verduras listas en el freezer, escaldarlas antes de congelar ayuda a mantener su textura y sabor. Es una forma de conservar mejor sin necesidad de aditivos.
5. Activar o desactivar enzimas
En algunos casos, escaldar puede ayudar a desactivar enzimas que harían que los alimentos se deterioren más rápido. También puede activar procesos como en el caso de escaldar almendras para hacer leche vegetal.
¿Cómo se hace?
Paso a paso básico:
- Prepará dos recipientes: uno con agua hirviendo y otro con agua fría con hielo.
- Llevá el agua a hervor fuerte.
- Sumergí el alimento: con una espumadera, bajá los ingredientes al agua hirviendo. El tiempo varía según el alimento:
- Tomates: 15–30 segundos
- Espinaca: 10–20 segundos
- Brócoli: 1–2 minutos
- Almendras: 1 minuto
- Pasá al agua helada: esto detiene la cocción y fija el color y la textura.
- Escurrí y usá o guardá.
Tips para escaldar como un/a pro
- No sobrecargues la olla: si ponés demasiados ingredientes juntos, baja la temperatura del agua y no escaldan bien.
- Prepará el agua helada antes: tenela lista para que el paso sea inmediato.
- Usá sal si querés fijar más el color verde: una cucharada de sal en el agua de hervor ayuda con esto.
- No escaldés de más: si te pasás de tiempo, vas a empezar a cocinar en lugar de escaldar.
¿Qué alimentos se pueden escaldar?
- Verduras: espinaca, acelga, brócoli, chauchas, zanahorias en bastones, repollo, coliflor.
- Frutas: tomates, duraznos, ciruelas, damascos.
- Frutos secos: almendras, avellanas (para pelar).
Aplicaciones en tu cocina diaria
- Para hacer una salsa de tomate casera: escaldá los tomates para pelarlos fácilmente y lograr una textura más suave.
- Para ensaladas tibias: escaldá brócoli o chauchas para que estén cocidos pero crocantes.
- Para freezar: escaldá acelga o espinaca, escurrí bien y guardá en porciones listas para usar.
- Para hacer leche vegetal: escaldá almendras para pelarlas antes de licuar.
Un gesto simple que cambia todo
Escaldar es de esas técnicas que parecen menores, pero que suman mucho. Te ayuda a cocinar mejor, conservar mejor y hasta a ahorrar tiempo. Es un paso pequeño que puede marcar la diferencia entre una verdura apagada y una que brilla en el plato. La próxima vez que cocines, pensá si escaldar puede darte una mano.
¡Probalo y vas a ver cómo mejora tu cocina cotidiana!